4 may. 2009

La toalla no ha llegado a tocar el suelo.

Yo no soy como esos perros que quieren vivir sin amor, yo se que ahí fuera hay un lugar donde las cosas van mejor. Mi forma de entender las cosas no me abandonará nunca, aprender de los fracasos y seguir con mi lucha. He aprendido que el tiempo no soluciona las cosas, tienes que moverte tú pues las cosas no se arreglan solas. He aprendido que la verdad puede matarte, pero si uno no muere no puede revivir con tanta clase. Soy carroñero de sueños rotos, recojo los pedazos para alimentar a mi lobo. Me quedo con el recuerdo, con lo que he crecido, con lo que he aprendido y con el odio que le tengo a esta sociedad que no deja de romperme sueños y eso me da fuerza para cumplir mi gran sueño, ir al Valle con mis lobos. Vuelvo a recoger la toalla, vuelvo a la lucha con más fuerza que nunca hasta ganar la batalla.

Lo que me pasó ayer fue que después de vivir una utopía, después de ir al Viña rock que es lo más parecido a lo que será el Valle de lobos, libertad, buena música, buena gente, sueños hechos realidad. Después de sentirme tan vivo como un lobo y volver a ser un perro callejero, volver a vagar monótonamente por las calles intentando cumplir sueños, sueños que se cierran con brusquedad como puertas, en mis narices, continuamente. Ahora entiendo a la perfección a los perros callejeros, viven soñando con encontrar algo mejor, pero continuamente reciben palos en lugar de cariño. En una sociedad de perros falderos como la nuestra no es de extrañar que los perros callejeros no puedan cumplir sueños. Los perros falderos solo miran por su bien, por su poder. Ahora se que es imposible cumplir sueños en esta sociedad, por unas cosas o por otras, siempre te cierran las puertas. Intenté convertirme en uno de esos perros falderos que se conforman con comer y dormir, sin sueños, sin esperanzas, sin libertad, sin amor, pero no soy de esos. Mis textos suelen convencerme, pero el de ayer no lo consiguió, estaré haciéndome viejo ya, jeje. Tal vez sea perro viejo y haya conseguido superar todos los palos, ahora ya no me engañan, ahora se la verdad, a partir de ahora ladraré con sinceridad y aullaré para ver si los lobos salen a mi encuentro y puedo ir con ellos al Valle de los lobos algún día. Esta noche soñe con ella, supongo que ese sueño ha sido el que me ha dado fuerza para recoger la toalla antes de que tocase el suelo. Solo necesitaba descansar, supongo que la falta de sueño me estaba convirtiendo en otra persona.

4 comentarios:

Laura dijo...

Me alegro muchísimo de que halla amanecido y veas las cosas distintas a ayer. Nunca podemos tirar la toalla, y ya me extrañaba que justamente tu lo hicieras. Ahora a ladrar con mucha más fuerza y a seguir luchando. Un beso.

"La LoCa De LoS GaToS" dijo...

Ey me alegro que haya vuelto ese perriko luchador, hay que ser fuerte...un besiko

L . dijo...

Claro que sí. Me alegro de que hayas cogido esa toalla antes de que cayera. Nunca hay que dejar que se caiga al suelo.
Un besito.
:)

rober dijo...

de res,malegro tio,era inevitable levantarse de nuevo,un saludo compañero¡¡