1 jun. 2009

Capítulo 13. Borrando la semilla de la Discordia.

El sol de medio día calentaba el agua del río, pero la situación del grupo era más bien fría. Al llegar el Poeta y la Vehemente todos supieron que algo pasaba, el Poeta se reía y divertía con sus colegas, pero siempre que la Vehemente trataba de unirse el Poeta se ponía serio y se alejaba. La Vehemente se dejó llevar por las pasiones en más de una ocasión contraatacando el pasotismo con más pasotismo y algún que otro comentario negativo hacia el Poeta. Una lucha de orgullos destrozó la que prometía ser una mañana de risas y buen royo. Eran como dos niños pequeños que jugaban a hacerse daño. La Vehemente se tenía que enfrentar a lo que quería evitar, el odio y el rencor de un amor no correspondido. El Poeta ya no era el mismo de siempre. Con el estomago clamando a gritos algo de comida por parte de la mayoría, acordaron abandonar las cristalinas aguas del río para ir a comer.
El silencio contagió al grupo, hasta que se despidieron de la Vehemente. El Sincero fue el primero en iniciar la conversación con el Poeta.
Va, cuéntanos de una vez que pasa.
No pasa nada.
Joder, no empecemos ¿Por qué te cuesta tanto ser sincero?
Sabemos que te pasa algo con la Vehemente tienes algún problema con ella ¿no?– apuntó el Ingeniero.
Sí, esta mañana me ha dicho que me quería como amigo, nunca hubo amor entre nosotros y yo como un iluso viendo donde no había, interesándome por aquello que no se interesaba por mí, compartiendo sueños con quien no puede soñar, amando a quien no puede amar. Nuestra relación cojeaba desde un principio y yo sin darme cuenta. Lo peor de todo es que me temo que nuestra amistad también cojea, no puedo ser amigo de alguien que ni se interesa por mí, ni por sus propios sueños, ni por querer a alguien…
Eso son tonterías y lo sabes. Tú mayor defecto es que te implicas demasiado en las cosas, les pones demasiado empeño, te empeñas en ensalzar las cosas. Eso es bueno, en su justa medida, te puedes ilusionar por muchas cosas, pero tienes que aprender que hay cosas que es mejor no magnificar, tú relación con la Vehemente debió quedar solo en amistad, sabías que ella no podía magnificar la amistad, no podía enamorarse, porque no es como tú. Ella no se empeña tanto, no se implica tanto en las cosas, pasa de todo, unos días se levanta con una idea en la mente y otros con otra, es impulsiva y debemos respetar su forma de ser, nos guste o no.– El Poeta contrataco las palabras del Ingeniero con ira.
No me gusta que me tomen el pelo, lo siento, pero tengo la sensación de que se ha aprovechado de mí. Yo se lo di todo, me entregué a ella, me preocupé por ella y ella no muestra el mínimo interés por mí, no se preocupa por mis sentimientos, por mis sueños, por nada de lo que hago solo se interesa cuando le conviene, cuando necesita algo de mí. Es una egoísta, es incapaz de preocuparse por los demás, solo se preocupa de si misma...– todos se preocuparon al ver al Poeta en aquella actitud tan agresiva, no era porpio de él, él siempre pensaba bien de los demás, siempre les encontraba algo bueno y se aferraba a ello.
Sabes que ella no cambiará nunca ¿no crees que querer cambiar su forma de ser es demasiado egoísta por tu parte?– respondió con recochineo el Ingeniero.
Lo sé, no quiero que cambie su forma de ser, pero su forma de ser es incompatible conmigo. Por eso tenemos que romper con nuestra amistad.– el Ingeniero le lanzó una mirada envenenada al Poeta.
¿Dónde está tu actitud de Poeta? Mucho me has cambiado tío. ¿Qué se ha hecho de aquel romántico que, ante un problema, sacaba la parte positiva y aprendía de ella? ¿De verdad eres incapaz de ver que la Vehemente pasa de todo y que tal vez deberías aprender de ello? Aprende que no puedes implicarte tanto con la gente, hay gente que no quiere que te entrometas en su vida y tienes que respetar eso. Si quieres ayudar a una persona que no quiere ayuda, no se la des, pero tampoco pases rotundamente de ella. Sigue siendo su amigo, pero no te preocupes por ella. Se que no concibes ese tipo de amistad, yo con todo mi ingenio tampoco soy capaz de concebir una amistad sin interesarte o preocuparte por tus amigos, pero es el tipo de amistad que solo entiende la Vehemente y no se la podemos negar.– Las palabras certeras del Ingeniero hicieron cambiar la actitud del Poeta, le devolvieron su personalidad y se le notó en la sonrisa.
Tienes razón, supongo que podemos seguir siendo amigos…Sin darme cuenta la he arrastrado a un mundo de sueños del cual ella no quería nada, todo esto era de esperar. Seguiremos siendo amigos, pero ahora ya se que no puedo jugar a construir ilusiones con ella, tan solo relacionarme con ella sin mostrar ineteres, sin preocuparme de ella, es la unica forma de ser su amigo. Una amistad un poco extraña, pero amistad al fin y al cabo.
Nos alegra saber que todo está arreglado, hay que ver que ganas de joder tenías con tu actitud de hoy, machote.– dijo el Anarco mientras le frotaba el pelo con un nudillo en señal de castigo amistoso.
La verdad es que todo estaba bien hasta que he hablado con la nueva vecina de la Vehemente, no me acuerdo como se llama, pero me ha metido toda esa maldad en la cabeza sin poder evitarlo, además su actitud y sus pintas son muy extrañas, parece como si siempre estuviese conspirando.
La llamaremos Discordia.– gritó el Ingeniero mientras se reía.
Me parece muy cruel llamarla así, a lo mejor simplemente estaba equivocada, pero en fin, ya la conoceremos mejor…–dijo el Sincero mientras se despedía con la mano en dirección a su casa.
La Vehemente entró a su casa y al abrir la puerta del salón, se sorprendió al ver sentados en la mesa y dispuestos para empezar a comer a su nueva vecina y a su padre. Se presentó a ambos y se dispuso a comer con ellos.
Continuará…

3 comentarios:

"La LoCa De LoS GaToS" dijo...

voy perdida con esta historia! joer me falta tiempooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!! espero que estes bien! hoy he tenido que poner galin y me he acordado del personajillo de cronicas marcianas que se llamaba galindo jajaja cuando tenga vacas prometo ponerme al día! un besiko

Ana dijo...

¿La Vehemente y la Discordia juntas? Se avecina una tormenta jejeje
Un beso.

L . dijo...

Los buenos amigos siempre están ahí para hacerte ver los errores que cometes o, simplemente, para hacerte reflexionar. Pero cambiar los sentimientos es complicado, y mantener una amistad intentando no preocuparte por esa persona es muy difícil, en mi caso es imposible, me implico mucho.