14 dic. 2008

Puedes.

Puedes ser o no ser. Puedes pensar que tu vida no tiene sentido, puedes odiarla y creer que te da la espalda. Puedes pensar que el que le da la espalda eres tú. Puedes engañarte y repetirte que no eres nadie comparado con el mundo, o puedes creer que lo eres todo comparado con tu mundo. Por poder, puedes pensar que te incito a pegarte un tiro, o puedes pensar que sólo te hago recapacitar. Puedes elegir. Puedes pensar en seguir a tus principios y reírte de quienes crean que son estúpidos o puedes olvidarlos para unirte a los estúpidos. Puedes creer que eres valiente, y puedes pensar que el cementerio está lleno de ellos, yo creo que hay más cobardes a mi lado que valientes muertos. Puedes emborracharte porque quieres o puedes beber sólo porque puedes. Puedes pedirle a un Dios que te ayude, o puedes dejar de engañarte y de echar las culpas a un nada. Puedes hacerlo todo, elegir lo que está bien o lo que está mal, puedes pensar que se olvidaron de renovar los 10 mandamientos o renovarlos cada día por tu cuenta. Puedes saltarte las reglas o puedes seguirlas a rajatabla, puedes también, ser libre entre las reglas. Puedes dejarte llevar o no dejar que te lleven. Puedes sonreír o puedes llorar. Hablar o callar. Vale, a veces no puedes elegir. Puedes mentir, y puedes mentirte diciendo que no dolerá si dices la verdad. Puedes hacer lo que quieras mientras puedas hacerlo. Puedes ser tú, y puedes fingir no serlo. Lo que no podrás será huír de ti mismo.

2 comentarios:

Ana dijo...

¿Y si corro mucho mucho tampoco podré huir de mí misma? Pues vaya jeje.
Un beso.

cuenk dijo...

Muy buen texto, está claro que tú, por mucho trabajo que tengas (escribes en tres blogs amiga), siempre das lo mejor de ti misma en cada uno de ellos. El texto, genial, como siempre. La dualidad es lo que tiene que siempre te deja elegir. Nuestro trabajo es elegir bien y ante eso, como tu bien dices, no podemos huir, ya que no podemos huir de nosotros mismos.