1 mar. 2009

Nadie.

-Ts, ts... Eh... tú...
-¿Yo?
-Sí, tú.
-¿Qué pasa?
-¿Qué te pasa en la mirada?
-¿Qué... qué tengo en la mirada...?
-Sí, esa mirada no es normal, es triste.
-... ¿Quién eres tú?
-Nadie. ¿Y tú?
-Nada.
-Mientes, ¿sabes? eres mucho, muchísimo. Eres tú.
-Oye... yo no te conozco de nada y tampoco te entiendo...
-¿Por qué haces esto?
-...¿El qué?, me estoy cansando, si quieres decirme algo, dímelo ya.
-Lo interesante de todo esto es que lo descubras tú misma, yo sólo te hago el favor de ayudarte, porque veo que estás muy perdida.
-Ya te digo...
-Verás, tu mirada me dice muchas cosas, lágrimas, impotencia, dolor... ¿Dónde está ese brillo?
-Ese brillo hace tiempo que desapareció.
-Nadie es lo suficiente importante para que desaparezca... nada ni nadie.
-Él lo es todo.
-Él no es nadie, igual que yo, igual que tú.
-¡Si me has dicho que soy muchísimo...! Estás loco.
-Eres muchísimo, lo eres todo para ti misma, eres única, soy único, ese hombre de allí, también lo es. Pero chica, no te engañes... no somos nadie, ¿Crees que alguien tiene autoridad sobre ti?, No, y el hecho de que muchos lo crean, no cambia la realidad.
-¿Le conoces?
-¿A quien te ha robado tu mirada? no, tampoco me apetece, pero puedo imaginármelo, me cuesta decir que personas como él también son únicas...
-Es lo único que me queda...
-Vuelves a mentir. ¿Qué mejor compañía que la de ti misma, eh?
-No... me da miedo quedarme sola... no tengo a nadie a mi lado, él era lo único que me hacía falta.
- No sé si te das cuenta de la gravedad... a parte de que dependes de alguien tanto como para perder todo lo demás, estás hablando en pasado... estás con alguien que no te aporta nada, sólo te lo quita.
-... Él me lo ha dado todo.
-Te lo ha robado, y hasta que decidas recuperar ese brillo, te seguirá robando tu personalidad, tu persona.
Ring... ring... ring...
-Perdona, me llama, debo cogerlo... ¿Dónde demonios está...?
-¿Debes?... interesante...

...
-¿Sí?...
-...
-Estoy llegando... es que se ha retrasado el tren...
-...
-No, no... es que he ido a ver a mi madre, que hacía tiempo que no la veía...
-...
-Claro, tú eres lo más... lo... nadie, tú no eres nadie ¿Me oyes? NADIE.
-...
-¡Déjame hablar por una vez!... No te importa de adónde vengo, ni dónde estoy, ni con quien.
-...
-Estoy harta de tener que aguantar tu cara de perro con rabia cada vez que decido salir, por supuesto con el estúpido permiso que no necesito, porque...
-...
-Porque YO lo soy TODO... me ha costado entenderlo, nunca me lo había planteado... pero joder, ¿Quién cojones te crees que eres...? NADIE, ya te lo he dicho...
-...
-Sí, sí, chilla, grita, revienta a gritos, me da igual lo que hagas...
-...
-Ah, ¿piensas quemar mis cosas? ¡Já! ¡Qué imbécil!...¿Crees que me importan mucho?... No... quédatelo, anda... yo no pienso volver.
-...
-Antes de colgar, un consejo que no vas a seguir: Búscate a ti mismo.
...

Colgó, buscó y sólo vio su reflejo en el cristal: Brillo.




Esto vuelve a tocar el tema de la posesión.

4 comentarios:

Ana dijo...

Yo quiero mi brillo :S Pero no es tan fácil como en el texto...
Un besito.

cuenk dijo...

Me encanta cuando te pones en ese plan existencialista. No somos nada y al mismo tiempo lo somos todo. Jeje. Que grande eres. Vuelve a tocar el tema de la posesion cierto, pero mi ojo, que todo lo mezcla, se pregunta ¿Podremos librarnos de nosotros mismos alguna vez? E ahí lo que considero que es la muerte. La liberación del yo. Nada más, la libertad absoluta. Una libertad tan grande que no podremos ser conscientes de ella. Me encantan tus textos porque me hacen reflexionar. A Ana decirle que cada cual a de encontrarse a si mismo, asi que ten paciencia y obtendras el brillo. Un gran beso a las dos.

L . dijo...

Por supuesto que no es tan fácil, nunca son más fáciles los hechos que las palabras, pero eso no significa que no lo puedas conseguir. El brillo ya lo tienes, sólo tienes que aceptarte y valorarte a ti misma para que pueda salir. Nadie vale más que nadie.

Un besito :)

L . dijo...

Huale, ese comentario iba para Ana, que el de Cuenk no lo había visto, jeje.
¿Librarnos de nosotros mismos? No, pero podemos librarnos de los que nos cohiben ser nosotros mismos.
Mientras vivamos debemos aprender a vivir con nosotros y con nuestras cadenas (y sentirnos bien con ellas, aunque cueste)...La liberación del yo: Muerte. Suena tan macabro como real.

Un besito a los dos:)