7 dic. 2008

No sentimos.


¿En qué nos estamos convirtiendo?
Lloramos cuando vemos una película dramática e ignoramos a quien duerme en la calle sin nada ni nadie que le recuerde. Nos tapamos los ojos con las películas de miedo e ignoramos la imagen de un muerto en las notícias. Algo nos está obligando a no sentir. Estamos en decadencia, tanto sentimentalmente como mentalmente, nos estamos alejando de lo que somos: personas. De cada vez le damos menos importancia a la vida, que pasamos con prisas y sin tiempo, asintiendo lo que un egoísta insensible nos manda. Ignoramos el sentimiento de libertad innato que las personas tenemos, lo apagamos y lo callamos. Nos gustaría poder chillar nuestros pensamientos, pero no lo hacemos porque sabemos que no serviría de nada. Nos estamos olvidando de luchar.
¿Qué podemos hacer sino? rebelarnos, hacerles saber que no somos marionetas, que no dejaremos que immolen nuestras ideas e inquietudes. Gritar que somos personas y pararnos a escuchar lo que en realidad queremos sin que la opinión del rey de los perros nos influencie. Mirar a nuestro alrededor y ayudarnos unos a otros. Eso tendríamos que hacer. Lo haríamos si fuesemos personas. Quizás no conseguiríamos mucho, ya que las únicas palabras que tienen valor son las de los reyes de los ladrones.
Nos estamos insensibilizando, matar va a ser pronto una cosa normal, las enfermedades aparentemente incurables esconden dentrás de una patente una solución que enigmáticamente nunca aparece, los maridos matan a sus mujeres por cobardía al descubrir que no pueden dejarlas respirar libres, el consumismo nos come por dentro vaciando nuestros bolsillos y comprando corazones. Quejas que sugieren pocas soluciones que poder aplicar a este mundo loco y muchas que poder escribir. A mí de momento se me ocurre un consejo.
Miremos en nuestro interior y pregúntemonos quiénes somos. Descubramos nuestros principios escondidos y convirtamos el defenderlos en nuestra prioridad. No dejemos que esta decadencia ni el rey de los ladrones nos los quite. Luchemos, conservemos lo que tenemos. No nos olvidemos jamás de que ante todo, somos personas. Imaginemos lo que sería el deshacernos de nuestras cadenas.

1 comentario:

cuenk dijo...

Veo que has captado la dinámica del blog, buen texto este texto sobre la decadencia del ser humano me ha recordado un video que me hizo sonreír. El video no era más que un enorme graffiti que mostraba la evolución de un modo, para mí, inesperado. Si lo encuentro lo pongo en el blog. Librarnos de las cadenas, suena ambicioso, pero ¿con que otra cosa pueden soñar los condenados a llevarlas puestas? Buen texto, no esperaba menos.
Por cierto crea una etiqueta con tu nombre y etiqueta tus textos con ella, para que aquellos que quieran leer tus textos los localicen más rápidamente.